MACETAS DE CULTIVO (El refugio de las raíces)
Las macetas son el soporte del sustrato
que será colonizado por el sistema radicular de nuestras plantas, al igual que
el ser humano las plantas: nacen, crecen, desarrollan… por eso es muy
importante en el cultivo de marihuana los trasplantes, ayudan a que la planta
siga desarrollando su sistema radicular y a la vez su parte aérea, aunque esto
no es totalmente necesario ya que también tengo cultivado directamente en la
maceta final con excelentes resultados, con este sistema aceleraremos la fase
de crecimiento debido a que al no realizar ningún trasplante las plantas no
padecen ese estrés post-trasplantes.

Esto ya no es lo que era, cuando empecé a
cultivar no existían ni la cuarta parte de los productos de los cuales
disponemos en el mercado actual. Hoy en día disponemos de un sinfín de macetas,
para todos los gustos y tipos de cultivo, de diferentes colores ya sea el
cultivo de interior o exterior, la forma de las macetas (para aprovechar todo
el espacio)
TIPOS DE MACETAS:
·
De Plástico:
Nos podemos encontrar
con variedad de macetas y con distintos tamaños, las más usadas son las básicas
pero también existen unas macetas de la misma forma pero más altas y estrechas,
pudiendo aumentar algún ejemplar más en tu cultivo y aprovechando el espacio al
máximo; también están las ya no tan nuevas aero-pot , son unas macetas con una
serie de orificios extendidos por toda su superficie permitiendo el flujo de
aire al interior, favoreciendo un repicado de raíces de forma natural y por
consiguiente un mayor número de raíces secundarias por donde nuestras plantas
de marihuana tomarán su alimento.
1.
Forma:
a)
Cuadradas
b)
Redondas
c)
Bolsas de polietilino
d)
Rejilla (Cultivos hidro o
aeropónicos)
2.
Color:
a)
Negras
b)
Blancas
3.
Reutilización:
Las únicas no reutilizables son las bolsas de polietileno que las
desecharemos siempre después de su uso; a este tipo de macetas tenemos que
realizarle unos agujeros en la parte inferior para favorecer el drenaje del
sustrato.
4.
Capacidades:
0.4, 0.7, 1, 2, 3.5, 5, 7 y 11 litros (Estos son los contenedores
más comunes en el cultivo interior), luego para el cultivo exterior existen
macetas de mayor tamaño 25, 50 y más capacidades.
5.
Comodidades:
Existen una serie de contenedores con asas y otros con ruedas,
esto facilita su transporte para poder trasladarlas de un sitio a otro
aprovechando las mayores horas de luz posibles. Sin embargo un gran inconveniente es la espirilización de la raíz en la parte baja de la maceta.
·
De Tela:
1.
Forma:
a)
Cuadradas
b)
Redondas
c)
Jardineras / verticales
2.
Color:
a)
Blancas
b)
redondas
c)
de colores
3.
Reutilización:
Son reutilizables pudiéndolas lavar y usar en próximos
cultivos.
4.
Capacidades:
1.5, 3.5, 6.5, 8.5, 11, 13, 18, 21, 30, 40, 60, 100 y 200L,
teniendo una amplia selección dependiendo de las necesidades de cada
cultivador.
La gran pregunta ¿Y qué maceta elijo?
Lo primero a tener en cuenta es que tipo
de cultivo vamos a hacer si interior o exterior, si nos decantamos por el
primero podemos elegir las míticas macetas negras cuadradas (aprovechando el
espacio) o macetas de tela de cualquier color pero, sin embargo, si vamos a realizar
un cultivo en exterior es necesario que las macetas sean de color blanco, esto
es debido a que este color refleja la luz favoreciendo al mantenimiento de una
temperatura óptima en el interior de la maceta, el color negro capta toda la
luz favoreciendo a un incremento de las temperaturas en el sustrato pudiendo
llegar a quemar nuestras raíces, algo que no queremos que nos pase.
Para mi gusto las macetas de fieltro son
idóneas para cualquier tipo de cultivo, favoreciendo una mayor aireación y
oxigenación de las raíces, como un aumento de las raíces secundarias. Yo les
pongo una capa de arlita al fondo favoreciendo el drenaje, la lleno de tierra
poco a poco y para compactar el sustrato

¿Qué ventajas presentan las macetas de tela frente a las habituales?
Gracias a su material (fieltro) permite
el flujo del aire a través de la maceta obteniendo una mayor transpiración,
mejorando las condiciones de temperatura (frío o calor) en el sustrato.
Nunca he sufrido con este tipo de macetas
ningún encharcamiento de las raíces, porque gracias al alto índice de
transpiración el sustrato completa el ciclo húmedo-seco con gran rapidez,
impidiendo así que el sistema radicular fallezca por asfixia o podredumbre.
Gracias a las macetas de tela, al llegar
la raíz al exterior se auto repica (debido al aire y la luz), favoreciéndonos
en dos puntos: el primero, que vuelve a generar un gran número de raíces
secundarias (gracias a esto nuestras plantas podrán asimilar una mayor cantidad
de alimento) y de segundo, impide que se genere una espirilización en las
raíces como ocurre en las macetas convencionales, para que no ocurra en las
macetas se pueden levantar unos centímetros del suelo para que entre un poco de
luz y aire por los agujeros de drenaje.
Poseen unas asas para poder
transportarlas de un lado a otro de la casa.
Otra gran ventaja en relación a las de
plástico, es el pequeño espacio que ocupan una vez recogidas y guardadas,
podemos doblarlas y guardarlas al fondo de un armario o debajo de la cama, eso
queda a vuestra elección.
Uno de los mejores resultados obtenidos
con este tipo de macetas son con sistema de riego, he probado el de inundación
y las plantas responden de maravilla.
Gracias al gran desarrollo radicular que
generan las plantas con las macetas de tela, podemos bajar la capacidad del
sustrato con respecto a las de plástico, ya que al generar mayor número de
raíces secundarias (por donde se alimentan), son capaces de desarrollar su
crecimiento más rápido y con unos resultados muy semejantes a la maceta de
plástico de mayor tamaño.
El agua al no quedar nunca estancada y
finalizar el ciclo húmedo-seco con rapidez, consiguen un refuerzo extra ante la
aparición de algún tipo de hongo en nuestro cultivo. Con la macetas de fieltro
prevenimos las fluctuaciones del PH debidos a la acumulación de sales en las
macetas, consiguiendo plantas más rápidas, sanas y vigorosas.
Los contenedores de fieltro mejoran las
condiciones térmicas del sustrato, en invierno las mantiene calientes y
aireadas, mientras que en verano las mantiene frescas y ventiladas,
ofreciéndonos siempre las mejores condiciones para nuestro cultivo.
¿Cómo lavar mis macetas de tela?
Es un sistema muy sencillo, llenamos una
bañera con agua y sacamos todos los restos de tierra, suciedad, hojas… que
puedan tener las macetas; una vez bien limpias procedemos a introducirlas en la
lavadora, para ello usamos uno de los ciclo cortos añadiéndole un poco de
detergente y suavizante para que nos queden como el primer día.
CONSEJOS:
Es recomendable utilizar un plato de drenaje y que este nunca este seco del todo (durante la etapa de crecimiento), dejando siempre algo de agua en el plato, a las macetas de fieltro les gusta el riego por capilaridad, cuando veamos que descendió el agua del plato añadiremos de nuevo, con esta técnica nuestras plantas tendrán disposición hídrica e alimentaria en todo momento. También tenemos la posibilidad de usar una bandeja de cultivo y hacer riegos por inundación (Las plantas irán absorbiendo el agua según lo vayan necesitando).
Durante la etapa de floración hay que
dejar realizar el ciclo húmedo-seco, dejando que se sequen los primeros cm del
sustrato, mejorando así su compactación.
Hay que estar mucho más pendientes de los
riegos porque el ciclo húmedo-seco se acorta bastante, quiero decir que al
poder circular libremente el aire a través del sustrato, este se seca mucho más
rápidamente, por eso la técnica de regar por inundación.
Para un mejor drenaje en los contenedores
podemos añadir una capa de unos pocos cm de arlita en el fondo, después añadir
la tierra poco a poco en la maceta y para ir compactando la maceta, en vez de
ir aplastándola con la mano, la agarraremos por las asas o esquinas y le
daremos poco a poco unos golpecitos contra el suelo, notaremos como se compacta
a las pocas sacudidas, quedando una tierra sin apelmazar y estupendo refugio
para las raíces de nuestras plantas.
Cuando coloquemos las plantas es
importante que los contenedores no estén en contacto los unos con los otros,
dejando una pequeña separación mejoraremos la aireación de las macetas y
evitaremos que se entrelacen unas raíces con otras.

Otro punto a favor de estas macetas es
que ayudamos al medioambiente ya que las macetas de fieltro no contienen ningún
plástico derivado del petróleo, a la vez de mejorar nuestros cultivos estamos
colaborando con la naturaleza.
Últimamente no hay un cultivo que no use
en algún ejemplar este tipo de macetas, actualmente estoy probando a mantener alguna madre en estos recipientes y con dos sustratos: en tierra y cannalita.
En floración también estoy por cosechar una bubblegum que tiene una pinta
excelente.
Como siempre recordaros que si leyendo el artículo decidís cambiar a las macetas de tela, no os vayáis a comprar marcas extrangeras cuando tenemos una de las mejores aquí en nuestro país, se llama Feltpot, una marca atendida por profesionales del sector, ellos te darán todos los consejos que necesites y con una amabilidad inigualable.
Espero que os haya gustado y nos vemos en el próximo artículo, buenos humos y a cultivar ideas
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