Selección de plantas madre en el cultivo de marihuana

¿Qué hacer antes de empezar la selección?
Es importante hacer una inversión acorde a nuestro bolsillo,
realizar una selección de madres suele ser costoso por eso es necesario realizar los
cálculos correspondientes a nuestras posibilidades, daros cuenta que se
necesitaran una buena cantidad de semillas, fertilizantes, sustrato, gastos de
luz y agua… esto es importante que lo tengamos todo bien anotado para que no
falte nada durante todo el cultivo.
Me reitero pero hay que tener en mente que en este proceso
vamos a invertir dinero, tiempo y trabajo, porque desde que vamos al grow a por
las semillas de marihuana hasta que tenemos la cosecha ya curada para su degustación pueden
pasar tranquilamente unos 4-5 meses, así que sed pacientes que todo trabajo da
su fruto y nunca mejor que un fruto como este.
Mínimo dos zonas de cultivo : Una zona de germinación/enraizamiento/crecimiento y otra de floración
Kit de iluminación: 2 equipos de iluminación uno para la zona de crecimiento y otro la de floración
2 extractores, 2 intractores y varios ventiladores para ambas zonas.
Sistemas de eliminación de olores por lo menos en la zona de floración
Mini invernadero para hacer esquejes y hormonas para enraizarlos
Abonos para la fase de crecimiento y floración.
Termohigrómetro para mantener calculados parámetros de temperatura y humedad
¿Cómo hacer una selección de planta madre?
Cuando hablamos de realizar una selección de planta madre lo
primero que tendremos que tener en cuenta es de la variedad que vamos a
seleccionar, para ello os aconsejo que sea de una variedad que ya hayáis
probado, porque gastar tanto esfuerzo en una genética que no sea de nuestro
agrado no tiene mucho sentido.
Lo segundo es saber el número de semillas (20-30 semillas
está bien para una selección casera) que con las que vamos a realizar dicha
selección, el espacio del que disponemos es el mayor condicionante a la hora de
decidir el número de semillas a cultivar. Es como cuando se juega al cupón o la
lotería, cuantos más números de boletos mayor probabilidad de que toque el
premio gordo, en consecuencia, cuanto mayor sea el número de semillas a
cultivar más posibilidades de encontrarnos con una genética de élite. Otros
factores a tener en cuenta a la hora de nuestra selección pueden ser: tiempo de
maduración, resistencia a plagas, buen sistema radicular, distancia intermodal,
posibles deformidades, producción, sabor, efecto… Hay muchos factores a tener
en cuenta y debéis tener claro que es lo que buscáis, por ejemplo otro factor
muy importante a la hora de seleccionar una madre es que los esquejes sean
vigorosos y enraícen adecuadamente.

Una vez se germinadas las semillas las pondremos en un jiffy o su primera maceta, las colocamos
en la zona de crecimiento (para saber más podéis ver este enlace sobre la germinación de las semillas de cannabis) bajo un fotoperiodo de 16 horas o más de luz, con el
incremento de las horas de luz se acelera el crecimiento de las plantas,
recomiendo no excederse de las 20 horas de luz ya que las plantas son seres
vivos y como tales necesitan descansar, en la fotosíntesis existe la fase
oscura, que solo ocurre durante los momentos de ausencia de luz, durante esta
fase la planta realiza unos procesos donde transforma el dióxido de carbono,
oxígeno y hidrógeno en glucosa.
Durante la fase vegetativa y durante toda la selección es
importante observar el cultivo diariamente planta a planta de forma minuciosa,
realizando esto descartaremos plantas que puedan mostrar poco vigor,
crecimiento lento, posibles malformaciones o carencias, si encontramos algunos
de estos casos ya los podemos ir descartando ya que no cumplen nuestros
requisitos. Los rasgos a controlar durante esta etapa y que deberemos siempre
anotar en un bloc de cultivo son: crecimiento, desarrollo radicular,
resistencia a plagas, carencias o excesos, ramificación, distancia intermodal,
altura de cada una antes de pasarlas a floración y seguramente que me olvide
alguna cosa pero ya me ayudaréis entre todos en los comentarios.
Las dejaremos en la fase de crecimiento durante
aproximadamente un mes o mes y medio dependiendo de la potencia de nuestro
foco, una vez crecidas y antes de entrar a la fase de floración aprovechamos
para realizar una poda de bajos a todas las plantas y esquejar dos ramas de
cada planta para conservar una copia de cada una, si sois novatos realizando
esquejes recomiendo realizar más de dos por cada variedad por todas las
posibles bajas que se puedan ocasionar, una vez enraizados podéis quedaros solo
dos de cada, si conocéis a alguien que los quiera le dais todos los sobrantes.
Para luego no confundirse debemos etiquetar
correspondientemente a cada esqueje para hacerlo de una forma ordenada podemos
ponerle su nombre y un número, imaginaros que realizamos una selección de White
Widow, pues las etiquetaremos de la siguiente manera WW#1, WW#2, WW#3… y así
sucesivamente con cada una de ellas.
Para enraizar los esquejes lo más cómodo es disponer de un
invernadero para poder mantener las condiciones óptimas para su enraizamiento
que son unos 18-21º de temperatura y un porcentaje del 90% o superior de
humedad relativa, se consigue fácilmente con un invernadero eléctrico o un
invernadero normal con una manta eléctrica.
Para llevar a cabo el proceso para realizar esquejes
necesitaremos una serie de materiales como: Unas tijeras o bisturí bien
desinfectados (con ello prevenimos de la transmisión de virus o hongos a las
plantas), un sustrato para enraizar (jiffys, lana de roca, cannalita, tierra…),
hormonas de enraizamiento (pueden ser líquidas, en polvo o gel, a mí el que
mejor me funciona es el gel).
Una vez enraizados todos los esquejes correctamente los
trasplantaremos a un tamaño mayor y los mantendremos en período vegetativo
hasta acabar la fase de floración del otro armario y comprobar los resultados.

Una vez sacados los esquejes podremos pasar las plantas de marihuana a
floración, para hacer una selección prefiero realizarla en macetas de tres
litros con la técnica SOG (Sea of Green) así podemos incluir un mayor número de
ejemplares en la selección.
Al cabo de un par se semanas y después de dar un buen
estirón las plantas comenzarán a mostrar sus flores, si partimos de semillas
regulares es un momento crucial ya que es el momento de eliminar las que salgan
macho. Es muy fácil distinguir, para observar y distinguir el sexo miramos
entre la rama y el tallo, el cannabis hembra muestra una serie de pelos (pistilos)
que salen de los cálices, mientras que, el cannabis macho muestra una serie de
bolas (estambres) colgadas como un racimo de uvas. Una vez diferenciados
eliminamos los machos del cultivo para evitar que las hembras sean polinizadas.
En esta fase quedaran las plantas que hayan superado todos
los criterios durante la etapa vegetativa que mencionados anteriormente y nos
centraremos en otros durante la fase de floración que son muy distintos, como:
tamaño y forma de las flores, tiempos de maduración, aroma, cantidad de resina, tonalidades (por si
queremos obtener por ejemplo un fenotipo púrpura)… una vez finalizada la fase
de floración nos dispondremos a realizar el secado durante unos 15-20 días
aunque también podemos probar a partir el tallo si este cruje podemos pasarlas
a los botes o cajas de curado, siempre es preferible realizarlo en cajas de
madera como cedro o en botes herméticos de seguridad. Cuando haya pasado un mes
como mínimo aunque os recomiendo dos podemos realizar la cata, ahora nos centraremos
en otros aspectos para la selección, como por ejemplo el olor seco y en
combustión, el sabor, los efectos, retorno en extracciones… cada uno dispondrá
de sus propios gustos.
Una vez catadas todas las muestras ya nos podemos decidir que
variedades conservar en nuestro armario, pueden ser 2 o 10 eso ya depende de
los criterios de selección de cada cultivador, también pasa muchas veces que
dentro de una misma genética se expresan dos fenotipos uno sativo y otro más
indico, si tenemos espacio podemos guardar los dos y ver las diferencias.
En los siguientes artículos explicaremos un poco los
cuidados básicos que necesitan las plantas madre para poder mantenerse de
manera indefinida en nuestro armario.
Por cierto, si en vez de hacer una selección desde semillas conseguimos esqueje y no sabemos muy bien de su procedencia, os recomiendo tener una zona de cuarentena para aplicarles preventivos y otros productos, así de esta manera no contagiaran al resto de ejemplares.
Espero que hayáis aprendido aunque solo sea un poco, jeje.
Es un trabajo duro y costoso pero, creerme cuando os digo que una vez
seleccionados varios ejemplares de una buena calidad, seguro que acabáis
plantando más esquejes que semillas.
Buenos humos y a cultivar ideas, nos vemos en el próximo
artículo
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